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De cómo la lluvia me desnuda la conciencia
desde temprano la lluvia gotea sobre los techos
en la somnolencia ritual de las mañanas ,
equivoco su sonido con el ronronear apesadumbrado del ventilador
y tengo frío
entonces despierto ,
el cielo gris es un cuervo desteñido
agazapado sobre la cornisa del viento
y los charcos se salpican con las piernas desnudas,
con el hambre cargado de susurros
desde lejos ,
si,
desde lejos
porque a veces el hambre es ajeno
y el dolor es propio
como la hipocresía del consuelo
de la promesa
de la limosna
desde lejos,
decía,
se cuela un resplandor sombrío
una luz pequeña amamantando a la esperanza.
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